Creo que, si no me equivoco, esta entrada es la primera reseña de una película de Full Moon Entertainment en todo el blog. La compañía de Charles Band, sucesora de Empire (Troll, The Dungeon Master, Rawhead Rex...) de la que sí hemos reseñado algún título, se especializó en los '90 en dar salida al mercado del vídeo a producciones de serie B, no faltas normalmente del cachondeo, el humor negro y los desnudos femeninos que tanto nos gustan. Así, la pentalogía de Puppet Master, la hexalogía de viajes interdimensionales de Trancers o el western spacial Oblivion pudieron salir a la luz.