Inconfundiblemente son los años 70. Esa atmósfera "spooky" que sólo un film de esa década la puede tener, con esos planos largos, con esas casas perdidas en el campo, ese horrorcillo gótico en el sur de los Estados Unidos, con esa cámara que a veces incluso tiembla... Pareciera que estoy describiendo Manos: the Hands of Fate... hahahaha. Supongo que sí, en su buen sentido.